Por: María José Bazo, presidenta del Clúster para Centroamérica de Schneider Electric
Comenzamos un año más con muchas proyecciones económicas y compromisos por alcanzar la sostenibilidad del planeta. El más reciente Informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente nos muestra una ventana de oportunidad para alcanzar el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 °C.
Solo faltan cinco años para lograr la reducción del 42% de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero y 10 años para lograr una disminución del 57%, por lo que la inacción no es una alternativa viable. Alcanzar estas metas requerirá un esfuerzo enorme de parte de todos.
En el caso específico del sector energético, la Agencia Internacional de Energía (AIE) ha dicho que sectores como este, deben tomar medidas más audaces en la presente década. En el 2024, se estimaba que las emisiones totales de dióxido de carbono (CO2, uno de los principales gases de efecto invernadero), provenientes de los combustibles fósiles que se utilizan para generar energía, alcanzan los 37,400 millones de toneladas.
La buena noticia es que para reducir estas emisiones existen las herramientas para acelerar el proceso de descarbonización.
Algunos de estos instrumentos claves que contribuyen a acelerarlo son la electrificación, la digitalización y las renovaciones para mejorar la eficiencia energética. Este es un tema en el que hemos hecho énfasis en los últimos años.
Solo veamos un ejemplo. Los edificios -que son responsables del 37% de las emisiones que se generan en el mundo- podrían lograr una rápida reducción de las emisiones, evaluando primero los esfuerzos de renovación que requiere la infraestructura. Aquellos que necesiten intervenciones ligeras con soluciones digitales, podrían lograr una disminución de hasta 45% en las emisiones de carbono operativas que genera el edificio.
Y a eso le podemos agregar, el retorno de la inversión que van a tener los edificios, la preservación del valor de los activos y la mitigación del riesgo financiero.
Estamos conscientes que, para lograr las metas globales, hay que considerar el gran impacto de la descarbonización industrial en toda la ecuación. Se requiere de un gran compromiso de parte de la industria de caminar hacia la transformación digital, adoptando soluciones avanzadas, que les permitan reducir significativamente su huella de carbono. Con la digitalización se puede reducir significativamente el desperdicio de energía porque se puede tener un mejor control y gestión del consumo; así como optimizar la eficiencia energética.
Según el Foro Económico Mundial, las soluciones digitales pueden ayudar a reducir las emisiones globales hasta en un 20%.
Solo con una acción colectiva, integral y decidida lograremos proteger el futuro de nuestro planeta. Aprovechemos las oportunidades que nos brindan las tecnologías y las soluciones actuales para avanzar hacia un mundo más limpio y sostenible, en beneficio de las generaciones presentes y futuras.